Trucos para vender un piso en el Ripollés sin rebajar el precio
Cuando ayudo a un propietario a vender su piso en el Ripollès, siempre le digo lo mismo: si haces bien las cosas desde el principio, no vas a regalar nada.
Lo fácil sería pensar que hay que bajar el precio, pero la clave es subir el valor percibido. Y eso, en una zona como la nuestra, es mucho más fácil de lo que crees.
Te cuento los trucos para vender un piso que mejor funcionan. Son los que uso cada día para cerrar ventas al precio pactado, incluso en pueblos donde la oferta es baja y el comprador viene con sus números muy claros.
Conoce muy bien el mercado de tu propio pueblo
El Ripollès no es homogéneo. No tiene nada que ver vender en Ripoll que en Camprodon, o hacerlo en Ribes de Freser o en otros municipios.
La gente que compra aquí, viene con un contexto muy claro y un motivo muy concreto.
Si tu precio está bien justificado con datos reales de tu calle, tu zona y tu pueblo, ya tienes medio trabajo hecho. No hace falta inflar el precio para “probar suerte”. De hecho, eso te hace perder visitas y frena el interés desde el primer día. Hasta puedes caer en el error del vendedor novato, que acaba "quemando" su casa y luego le cuesta muchísimo más venderla.
El truco es este: pon un precio REALISTA desde el primer momento. Realista significa que compites de tú a tú con lo que se está vendiendo alrededor, y puedes defenderlo sin temblores en la negociación.
Es por eso que con mis clientes pocas veces rebajamos el precio de venta, o se hace con precios muy cercanos al de salida.
Vende el estilo de vida, no solo los metros cuadrados
En el Ripollès, lo que mueve a los compradores no es solo la vivienda. Es el cambio de vida. Te hablé de esto en ocasiones anteriores, y es que este es el tema central del porqué mucha gente viene a vivir aquí.
Motivos para cambiar de aires y venir a una comarca como el Ripollès:
- Entorno natural
- Tranquilidad y vida más relajada
- Proximidad de servicios básicos, lo que aumenta el tiempo libre para uno mismo y la familia.
- Precios de vivienda más asequibles
Si tú demuestras que tu piso es el camino para vivir eso, el precio deja de ser tan importante. El comprador no está comparando tu vivienda con cincuenta más, sino con la vida que quiere tener.
Yo siempre remarco lo que aporta cada zona. Por ejemplo:
- En Ripoll, la comodidad para el día a día, con precios asequibles y la buena conexión que proporciona la C-17.
- En Camprodon, un pueblo con tradición y aura de veraneo con proximidad a lugares como el Vallter.
- En Ribes, el entorno pirenaico, el cremallera a Núria.
- En Vallfogona, la paz absoluta y las vistas.
Si presentas tu piso desde esta óptica, el valor sube solo.
Tu piso tiene que estar impoluto
Una vivienda mal presentada pierde dinero. Y no por el estado real, sino por lo que transmite. Aquí es donde más dinero he visto perder a los vendedores.
Te comento más en detalle:
Limpieza y orden
Antes de sacar fotos, pido al propietario que deje el piso como si viniera alguien a vivir mañana. Suelos limpios, ventanas relucientes, cocina despejada. Es un golpe visual inmediato: el comprador siente que el piso tiene cariño, y lo ve con otros ojos.
Despersonaliza para que el comprador imagine su vida allí
Guarda las fotos familiares, los imanes de la nevera, la estantería cargada de recuerdos.
El comprador tiene que verse dentro. Si no lo consigue, empezará a buscar razones por las que el piso no le encaja.
Luz natural
Aquí tenemos mucha vivienda con vistas potentes. Si tu piso recibe buena luz, abre todo. Es gratis y sube el atractivo como si hubieras hecho reformas.
Y aprovecha: haz las fotos de tu casa con luz natural se notará la diferencia.
Repara los pequeños fallos
Un grifo que gotea, una junta negra, una puerta que roza, todo eso resta valor sin que te des cuenta.
Pueden ser tonterías a las que solo debes dedicar unos minutos, pero que contribuyen muy positivamente a la percepción del que entra por primera vez.
La suma de detalles a corregir el posible comprador lo lee como dinero extra a gastar y eso le de pie a intentar rebajar el precio.
Un toque de home staging puede ayudar
No hace falta gastarse un dineral. Un plaid, una planta, un par de cojines, unos tonos neutros. El objetivo es que el piso entre por los sentidos de forma agradable, la memoria que la información sensorial imprime en el cerebro configuran la idea del piso que les queda en la mente al visitante una vez ya no se encuentra en el piso.
En esta comarca, donde el clima invita a buscar ambientes cálidos y acogedores, funciona de maravilla.
Tu anuncio podría contar una historia
Cuando publico un piso para venderlo, no te puedes limitar a escribir cuatro líneas describiendo características físicas.
El anuncio tiene que conectar emocionalmente con quien lo está leyendo.
En vez de sólo decir: “Piso de 80 m2 con dos habitaciones.”
Puedes decir: “Un piso que te permite desayunar con vistas al Pirineo, a cinco minutos del centro y con luz durante todo el día.”
Las fotos y los vídeos son igual de importantes. Aquí no te la juegues: si tu anuncio se ve cutre, el comprador asumirá que tu precio es negociable.
El perfil de los compradores
Por supuesto, si tienes a tu cargo a un agente experimentado, no tendrás que lidiar con esto, y es que vender al mejor precio no es cuestión de suerte, es cuestión de prepararlo todo bien y deentender también con qué tipo de comprador encaja esa propiedad..
En los contactos con los posibles compradores, debes preocuparte de que es lo que buscan, cuáles son sus prioridades, e irás percibiendo si tu propiedad es idónea para ellos o no.
Negocia con mano firme
Defender tu precio no quiere decir estar en plan “esto es lo que hay”.
Hay muchas cosas que un comprador puede valorar más que 2.000 € arriba o abajo: el plazo de entrega, dejar algunos muebles, facilitar los trámites, ser muy transparentes con la información y los procesos.
Si mantienes el precio, pero eres flexible en otros procesos y aspectos de la compraventa, el comprador siente que también te esfuerzas para entender su situación y pones de tu parte para ponerle las cosas fáciles y cuando se da cuenta de esto, lo aprecia y lo valora. Estás logrando lo que habitualmente se llama un “win-win”.
Vende más que un piso
En zonas pequeñas como el Ripollès, casi todo se mueve por confianza.
La gente quiere saber que quien les enseña un piso conoce el mercado, sabe cómo negociar y puede guiarlos sin líos.
Cuando ese vínculo aparece, el precio deja de ser el foco de la conversación..
El comprador se fija más en el valor que en el coste.
¿Te sientes ahora capaz de vender un piso en el Ripollés después de conocer todos estos trucos? Recuerda que puedes contar conmigo, llevo tiempo cerrando ventas y esto es lo que cuenta a la hora de vender ;). ¿Te ayudo?
Contáctame y lo hablamos.