Irse a vivir a un pueblo: cambia de vida, paso a paso
¿Vale la pena irse a vivir a un pueblo? Casi cada día hablo con gente que se plantea venirse a vivir a un pueblo, así que sé lo importante que es esta decisión que estás a punto de tomar. Yo te hablaré de lo que domino, de lo que conozco: mudarse a Ripoll o a cualquiera de los pueblos de alrededor. Considéralo como un ejemplo, si quieres.
Dependerá mucho de tu caso, pero si te lo estás preguntando, necesitas información. Y aquí podrás leer sobre los factores que de verdad marcan la diferencia.
Ya te adelanto que yo no soy imparcial. A mí la vida de pueblo me parece una mejora enorme. No hace falta que te vayas a criar ovejas en medio de la nada, no exageremos. Pero también tiene sus pegas, y te las voy a contar, porque si no encaja contigo, lo mejor es que lo sepas antes de mover un dedo.
La cuestión es que fuera de la ciudad hay muchos municipios donde sigue habiendo mucha actividad y donde vale la pena vivir. Todo dependerá mucho de tus necesidades y gustos, claro, pero puedes vivir feliz y con todas las necesidades cubiertas si eliges bien.
La gracia está en saber elegir dónde vivir. Al final del artículo te digo cómo puedo ayudarte si quieres aterrizar tu caso.
Pero... no adelantemos acontecimientos. Seguro que todavía no lo tienes decidido o claro. Así que... ¿Qué hay que tener en cuenta antes de tomar esta decisión o por qué te lo recomiendo? Voy a decirte todo lo que pienso sobre el tema y lo que me dice la gente.
Vivir en un pueblo es más barato
El bolsillo es lo que más preocupa a mucha gente, y es comprensible. Los precios de cualquier vivienda en las grandes ciudades son prohibitivos para la mayoría de mortales. Aquí, hablo de Barcelona, Girona, Vic, Manresa...
Te pueden clavar fácilmente alquileres de 900 o 1000 euros al mes por una habitación relativamente cerca del centro.
Si miramos centro... bueno, ya hay auténticas barbaridades. En Barcelona, según zona y tipo de piso, puedes ver cifras que se van muy arriba, sobre todo en alquiler temporal y producto "premium".
Todo eso digo que es una locura porque en los pueblos no es así. Aquí, en Ripoll, un alquiler normal y corriente, de pisos, casas enteras e incluso alguna masía, lo encuentras fácil por entre 600 y 900 euros. O menos, si sabes buscar. Y eso que últimamente han subido.
En la compra es más de lo mismo. Aquí hay pisos por 55.000 €, chalets por 350.000... mientras que, en Barcelona, tendrás mucha suerte si encuentras algo aceptable por menos de 400.000...
Y tiene cierta lógica. A Barcelona va a vivir muchas veces gente de fuera con ahorros para la que esos precios son aceptables. Pero eso no es así para la mayoría de los mortales en España.
Tener una vivienda más económica es a veces todo lo que se necesita para poder empezar a permitirte un estilo de vida mucho mejor. Incluso trabajar menos horas. Si te gusta el campo, está claro que el entorno también ayudará (de esto te hablo más adelante).
Ahí genial, pero... Si te alejas de la ciudad, ¿cómo vas a ganar dinero? Este es un miedo muy común. Te explico.
Oportunidades reales para emprender
Luego, está el empendimiento. Aquí hay negocios a punta pala, que funcionan a toda máquina.
¿Por qué? En Ripoll vivimos 11.000 personas con necesidades sin cubrir. Sigue habiendo mucha gente con dinero que vive aquí, que necesita servicios, y que no puede o no quiere pagar a alguien de Barcelona para que se desplace hasta aquí.
Lo mejor es que la gente de aquí es muy de pueblo, y trata siempre de valorar los negocios que tenemos. Si conocen tu negocio y pueden, te comprarán a ti antes de comprar en Amazon.
Prueba de que esto es cierto, es que hay todo lo que te puedas imaginar, y más. De hecho, hay muchas personas con negocios que están funcionando de maravilla. Repito: aquí hay mucha demanda de muchas cosas. Muchos negocios tienen cabida.
Y muchos de ellos se están jubilando, así que hay mucho hueco para nuevos negocios que quieran prosperar.
También puedes trabajar para otros
Muchísima gente se ha ido a vivir a la gran ciudad pensando que así ganarían más dinero. La verdad es que no tiene por qué ser así. De hecho, es una creencia errónea.
No, las ciudades no son el único sitio donde la gente puede comer. No, el pueblo no se muere. Más bien, está empezando a rebrotar.
Si trabajas en una multinacional, aquí también estarán, seguro. Por ejemplo, si sueles trabajar en gasolinera o super (algo típico al principio), no te preocupes, porque aquí tenemos Lidl, Aldi, Condis, Mercadona...
Hay trabajos de toda la vida. Y también hay empresas que siguen buscando empleados.
¿Quieres seguir trabajando fuera?Pues en media hora te plantas en Vic, por ejemplo. Y no serías el primero que viene y va cada día de Barcelona en coche. Conozco muchos casos, y están felices porque las carreteras están muy bien conectadas, y nada de caminos de piedras y barro. Aquí tenemos una buena infraestructura.
Y, luego, piensa en tu futuro. El teletrabajo ha venido para quedarse. Si no me crees, dale tiempo. De hecho, es en parte la razón por la que los pueblos están ganando tanta popularidad últimamente. Hay que aprovechar, porque se encarecerán en unos años.
Nosotros contamos con fibra óptica, así que puedes teletrabajar a pleno rendimiento, ya sea para ti mismo ofreciendo servicios digitales (incluso a empresas de aquí) como trabajando para la empresa de la ciudad.
Y, hablando de servicios, eso no es todo...
Servicios a tutiplén
Ya te he dicho que en Ripoll somos casi 11.000 habitantes. Cuando tienes tal cantidad de gente viviendo y trabajando en un mismo sitio, es normal que haya una gran variedad de servicios disponibles.
Tranquilo, porque si eres algo sibarita en cualquiera de los sentidos, no te vas a quedar sin opciones. No solo hablo de restaurantes, también de tiendas, supermercados, bancos...
También te estoy hablando de transporte. Y es que, sabiendo que quieres viajar bastante o que necesitas ir a Barcelona por trabajo cada semana, en algunos pueblos como Ripoll tienes transporte público también, además de las carreteras que ya te he mencionado.
Tenemos estación de tren y de autocares. Te subes y te despreocupas por "la distancia".
El entorno es impresionante
No sé cómo será en otras poblaciones, pero aquí en Ripoll te encontrarás con dos cosas que impresionan a cualquier persona que viene de ciudad: la gente y la naturaleza.
Para empezar, estamos lejos de la ciudad. Aquí, el trato no es ni de lejos tan impersonal. La gente no está quemada y tiene ganas de ayudarte. Por eso, tanto en servicios como en trato de tú a tú, la gente es amable y cercana. Aquí, es fácil que la panadera te pregunte cómo están los niños, o encontrarte con esa vecina tan simpática que te recoge los paquetes cuando no estás en casa.
La verdad es que no hay tanto estrés como en la gran ciudad. Todo va un poco más lento. Hay muchos barrios tranquilos con gente que se ayuda. Gente que se protegen unos a otros y comunidades muy bonitas.
Aunque no se debería de idealizar. También tiene cosas malas. Lo típico de los pueblos. Esto es lo que nos pasa en Ripoll:
- Coche: en pueblos pequeños lo vas a usar para casi todo.
- Sanidad: CAP sí, hospital cerca, pero no en el mismo pueblo (según zona).
- Ocio nocturno: menos opciones, y punto.
Pero luego está el tema de la naturaleza, que es ya evidente. En lugares como Ripoll, estás en alta montaña, rodeado de naturaleza, pero además de verdad.
Tienes cerca de ti rutas enteras para andar todo lo que quieras, tanto en plano como en montaña. Andando, o en bici, da igual. Tienes opciones para parar un tren.
También, cuando estás en estos pueblos, prepárate para disfrutar de arquitectura con mucha historia y personalidad
Y luego está el paisaje, las ruinas de castillos, la vegetación, los animales, los ríos, las cascadas... tienes que verlo para entender a qué me refiero.
A continuación te explico cómo puedes hacerlo para venirte a vivir al pueblo:
Pasos para venirte a vivir al pueblo
Claro que dependerá mucho de tu punto de partida, de dónde vengas y a dónde quieras irte a vivir. Pero aquí tienes una pequeña guía para orientarte sobre lo que podrías empezar a hacer.
1. Pregúntate por qué
Estás pensando en venirte a vivir a un pueblo. Pregúntate por qué estás buscando información, por qué lo estás contemplando. Qué es lo que te impulsa a hacer este cambio tan importante en tu vida.
¿Qué te molesta de tu vida actual, qué buscas en el pueblo? ¿Es el estrés, es la necesidad de tocar más naturaleza, quieres más independencia económica, quieres emprender, quieres más espacio?
Imagínate tu próxima vida. ¿Cómo te imaginas que es tu día?
Hay mucha gente que prefiere vivir más en el campo, en una masía, rodeado de animales y vegetación. Otros, buscan una vida más convencional, dentro del pueblo.
Partiendo de ahí, ya lo habrás entendido, ya lo habrás visualizado. Tendrás más claro qué es lo que buscas en el pueblo, grande o pequeño.
2. Experimenta para decidir
Si tienes dudas, vente un día con tu familia. O en algún momento que haya un evento en Ripoll.
Y no hace falta que solo sea en días festivos, porque no te llevarás una impresión real de cómo es el día a día.
Pasea por nuestras calles, a tomarte un café, a caminar por nuestras rutas, báñate en nuestros ríos, contempla el verde paisaje que tenemos incluso en invierno... y no querrás volver. Es lo que nos ha pasado a muchos.
Solo así podrás estar seguro.
Aunque personalmente me encante, el pueblo no es para absolutamente todo el mundo.
- Te encaja si valoras la naturaleza, la calma, quieres más espacio, buscas una buena vida en familia, teletrabajas o puedes hacerlo, quieres una vida más simple...
- No te encaja si necesitas salir mucho de noche, odias ir en coche, la distancia con la ciudad no te gusta, necesitas vivir cerca de tus padres (si viven en la ciudad)...
¿Pero dónde vas a ir? No tiene por qué ser en Ripoll, aunque es donde iría yo si viviera en ciudad. Tienes muchas más opciones.
Te hago una pequeña comparativa de tus principales opciones en el Ripollès:
| Municipio | Características destacadas | Ideal para |
|---|---|---|
| Ripoll | Capital de la comarca, monasterio románico, servicios completos, conexión R3 con Barcelona. | Familias, quienes buscan servicios cercanos y buena comunicación. |
| Campdevanol | Conocido por sus gorgues y entornos naturales, buenas infraestructuras para familias. | Amantes de la naturaleza, familias con niños pequeños. |
| Sant Joan de les Abadesses | Rico patrimonio histórico y cultural, ambiente tranquilo, buena conexión. | Quienes valoran la historia, la calma y una comunidad activa. |
| Camprodon | Centro turístico de montaña, hermosos paisajes, oferta de ocio invernal y veraniego. | Aficionados a los deportes de montaña, segundas residencias, turismo. |
| Otros pueblos pequeños | Mayor tranquilidad, inmersión en la vida rural, más posibles ayudas en pueblos pequeños. | Quienes buscan desconexión total, proyectos de vida autosuficientes. |
3. Planifícate a largo plazo
Si ya has tomado la decisión, sabes cuál es tu objetivo.
No te quedes en el sueño. Tienes que pensar qué harás, y empezar a actuar. Lo que tenemos que conseguir ahora es que esto llegue a ser posible.
Por una parte, está tu vida actual. Si vives en la gran ciudad, tienes compromisos. Quizás tienes un trabajo estable, o no, o tienes grupos de amigos, familia cerca... Cada situación es distinta, pero la cuestión es que deberías de empezar a pensar cómo va a ser la transición. Y, si lo ves necesario, empezar a comunicarle a la gente que le incumbe que te quieres ir a vivir fuera.
Muchos no te entenderán, ya te lo adelanto, pero es que están en otra etapa de la vida. O, directamente, tienen otras prioridades que no les permiten entenderte. Créeme, sé lo que es.
También, sigue contando con lo que te he dicho sobre el teletrabajo. Si deseas seguir trabajando para la empresa donde estás, contempla y plantea la idea de teletrabajar. Quién sabe, igual te llevas una grata sorpresa.
Luego podemos empezar a hablar de dinero. Mira cuánto tienes ahorrado. Si crees que no tienes suficiente, sigue leyendo.
4. ¿Todavía no te lo puedes permitir? Busca ayudas
Sí, puedes empezar hoy mismo a hacer las maletas aunque tu cuenta del banco no esté de acuerdo.
Hay maneras de conseguirlo, y no tienes por qué conformarte con vivir en una casa vieja. No te equivoques.
Si cumples con los requisitos, existen muchas ayudas para jóvenes (y no tan jóvenes) sobre las que ya te he hablado en el pasado. Hasta te pueden llegar a cubrir cerca del 100 % de la hipoteca, poca broma.
Además, en cuestión de pueblos, también está la iniciativa de repoblación que suelen tener los ayuntamientos. Sí, hay pueblos donde se busca a gente para ir a vivir. El famoso "vente a vivir y te doy trabajo o casa" que suele salir en las noticias.
5. Mírate oportunidades de empleo en la región
Si te preocupa el tema del trabajo y todavía no ves opciones de teletrabajar o montar tu propio negocio, cosa que entiendo, empieza a explorar las ofertas laborales. Te sorprenderá la variedad de oportunidades que surgen a diario.
De hecho, no te quedes ahí, porque lo que verás normalmente en los portales suelen ser ofertas a las cuales todavía no hay suficientes candidatos apuntados.
También, preséntate a empresas de trabajo temporal y pregunta con transparencia. Diles que te quieres venir a vivir y pregúntales qué tal está el entorno, o a ver si les suena que haya trabajo de algo relacionado con lo tuyo.
Cuando hayas hecho todo esto, estarás listo para empezar a investigar a fondo. Y no te limites a los portales típicos, donde se suele ofertar solo un % muy bajo de la oferta inmobiliaria real...
6. Habla conmigo
El próximo paso lógico sería buscar a un agente inmobiliario. Si quieres venirte a vivir al Ripollès o eres de Barcelona, te ayudo con tu caso.
Yo soy Josep M. y llevo muchos años ayudando a personas a trasladarse al Ripollès desde la gran ciudad, a irse a vivir a un pueblo. Conozco muy bien tu problemática y me encantaría ayudarte a encontrar la casa o piso ideal para ti por la zona.
Si quieres, dime tu presupuesto, si teletrabajas y qué vida buscas (familia, calma, montaña, servicios...). Y te digo qué zonas del Ripollès te convienen.
¿Quieres vender una casa o piso en tu ciudad? También te ayudaré con eso.
Contáctame y lo hablamos.